Search
  • kolijkeadvc

Nuestro 2021

Amigas y amigos de Kolijke:


Este año que está por terminar ha sido de gran importancia para nuestra asociación y para La Reserva, pues cumplimos cada uno de los objetivos que nos propusimos al inicio y logramos seguir trabajando en la coyuntura de la pandemia, sobreponiéndonos a dolores sociales y familiares, y a los problemas que se enfrentan cotidianamente en nuestro país y en el mundo entero. Pero todo esto no hubiese sido posible sin su apoyo, cercanía, trabajo, energía, recursos, compromiso y solidaridad, para con nuestros sueños y realidades.


Para este cierre de año, les compartimos algunos de los logros obtenidos en nuestros programas de trabajo:


Hemos llevado acabo procesos de organización y fortalecimiento institucional para trabajar de mejor forma tanto en el proyecto ambiental como en el socioambiental. Para ello, creamos el área de Comunicaciones y redes sociales (checar nombre), así como el Newsletter mensual. También renovamos la imagen institucional y la página web.

Con la intención procurar más fondos para el desarrollo de los programas, lanzamos la campaña “Adopta una especie” y establecimos la alianza con “Majo Capella”.


Creemos que es importante difundir el trabajo y experiencias que surgen en la cotidianeidad, para ello, creamos el espacio virtual “El Semillero”, conformado por 18 colaboraciones de 17 autores y autoras distintas.


La educación ambiental es uno de los temas fundamentales de nuestro proyecto. Este año, debido a las medidas preventivas de la pandemia, llevamos a cabo una práctica de campo virtual con el Colegio Madrid A.C. y hemos entablado conversaciones con otros centros educativos para programar próximas prácticas de campo, tanto virtuales como presenciales, en caso de que sea ya posible hacerlo.


Dentro del ADVC Kolijke continuamos con el mantenimiento de la infraestructura de la estación biológica; de la zona de enriquecimiento ambiental; con el programa de erradicación de pastos no deseados; con el cuidado de los árboles plantados; con el mantenimiento de senderos; y con la limpieza post-huracán de las áreas devastadas. Mantuvimos los trabajos de restauración de zonas degradadas por fenómenos climáticos diversos; la reintroducción de una especie de orquídea terrestre que habíamos perdido dentro del ADVC Kolijke y que reencontramos en sus cercanías; y el enriquecimiento de ecosistemas acuáticos. Todas estas actividades son fundamentales para los procesos de conservación y restauración en La Reserva. Asimismo, continuamos con la colecta de semillas y plántulas de diversas especies de flora nativa, para construir semilleros que permitan desarrollar a futuro los programas de restauración, reintroducción y reforestación dentro y fuera del ADVC Kolijke.


Registramos nuevamente ejemplares de nutria, y al parecer su población se encuentra en crecimiento; así mismo, registramos dos nuevas especies de libélulas, para el área. También logramos grabar el primer registro de cantos de pava cojolita (Penelope purpurascens, especie de ave considerada amenazada de extinción).


Además, hemos continuado con el enriquecimiento de los listados de biodiversidad y las guías de identificación de especies. En ese mismo sentido, hemos aumentado la colección de imágenes y videos de la vida silvestre para programas de educación ambiental y difusión.

Por otro lado, inauguramos, con Ocomantla y Casa Córdoba, el Centro Comunitario Productivo de Ocomantla (CCPO) e iniciamos la formación de la 2da generación de Jóvenes Construyendo el Futuro (en temas de agroecología, conservación y organización comunitaria, con más de 60 sesiones de capacitación). Se consolidó de equipo de promotoras comunitarias y módulos productivos del CCPO, así como el grupo de ahorro “Jukiluwa” en Ocomantla.


Para todo esto, fue fundamental mantener la formación continua del equipo de Kolijke con la participación en más de 25 talleres, eventos educativos y de intercambio de experiencias.

Se iniciaron y conformaron 5 proyectos productivos agroecológicos con grupos organizados de la comunidad de Ocomantla: Meliponicultura, apicultura, banco de semillas comunitario, producción de hongo seta, huertos biointensivos, jardín de plantas medicinales y biofábrica.


También se activó la tienda comunitaria del CCPO, y estamos procurando su vinculación con redes de comercio justo en la CDMX; se realizó, también, el primer tianguis agroecológico comunitario en el CCPO, con pequeños productores de la comunidad.


Organizamos más de 15 talleres en Ocomantla para diferentes públicos, realizados por voluntarios y personas invitadas (clown, estereotipos y violencias de género, derechos humanos, uso de redes y tecnologías digitales, cartografía colectiva, maíz criollo y transgénicos, reproducción y cuidado de semillas, muralismo comunitario, economía social y solidaria, alimentación y salud, covid-19 y salud comunitaria, meliponicultura, polinizadores, diseño y señalética, entre otros)


El proyecto socioambiental se está nutriendo con el seguimiento, colaboración y asesoría de 4 proyectos de investigación de nivel licenciatura, maestría y doctorado.

Otra actividad muy singificativa fue la participación del colectivo de muralistas de Ocomantla en el Congreso Internacional de Muralismo. Este equipo realizó un nuevo mural, cuyo tema es la biodiversidad y la importancia de los polinizadores.

Respaldamos y acompañamos la realización del proyecto documental: “Variaciones Xochipitzahua” apoyado por ACT, UNAM.


Y por último, hemos establecido fructíferas alianzas con las siguientes organizaciones:

  • Fundación Casa Córdoba

  • Cooperación Comunitaria

  • OBMX

  • Programa federal Sembrando Vida

  • Programa federal Jóvenes Construyendo el Futuro

  • Casa Gallina

  • León XIII

Creemos que la esperanza y el trabajo son motores poderosos para la posible transformación hacia un mundo más vivo, más saludable y más alegre, en el que los ecosistemas y las comunidades humanas puedan convivir, florecer y hacer frente a los procesos que actualmente nos están poniendo en riesgo a todas las formas de vida: animales, plantas, hongos, microorganismos; así como a nuestras comunidades, nuestros cuerpos, nuestros idiomas, nuestros cantos, nuestra alimentación, nuestra vida familiar y todas las demás formas en que habitamos este hermoso planeta, el único que tenemos hoy. Es por esto que agradecemos profundamente, a nombre del Proyecto Kolijke, a todas y todos, a cada una y cada uno de ustedes, su invaluable apoyo incondicional y su convicción de que podemos, si nos lo proponemos y lo hacemos hombro con hombro, continuar luchando decididamente por una vida más justa y de mejor calidad en el mundo.

Les invitamos a que sigan apoyando este proyecto, porque necesitamos seguir creciendo esta red de colaboración y alianzas que, con sus donaciones, tiempo, dedicación y energía, harán posibles las actividades de los años venideros.

Les deseamos felices fiestas y un maravilloso 2022, desde la selva de La Reserva, desde la Ciudad de México y desde las comunidades de Ocomantla, Ahuaxintitla y Atequexquitla.

¡Gracias!

84 views0 comments

Recent Posts

See All